miércoles, 11 de julio de 2012


ENGAÑANDO AL OLVIDO
II.



Después de un tiempo siendo amigo de Pablo, empezamos a tener una gran confianza algo que de cierto modo era muy bueno, ya que él podría llegar a ser alguien muy importante para mí y viceversa y esto era muy bueno, de un momento a otro el empezó a invitarme a sus andanzas, que de cierto modo eran “normales” no tenía nada de raro para mí, realizar actividades de adolescentes, era muy normal ir a cine con diversos amigos, o hacer un equipo de futbol esto no tenía nada anormal, durante el tiempo que compartimos el me llevo a conocer a gran parte de sus “amigos” y relativamente todos eran mayor que mi persona, algo que me intimido un poco pero mi dichosa personalidad de maduro me doto de confianza, entre estos “amigos” podríamos encontrar a varios tipos de personas pero sin excepción, todos de mucho dinero, buenos celulares, ropa de marca, vivían en barrios lujosos e importantes, y bueno de alguna forma yo les había caído bien, a pesar de que no tenía mucho dinero, siempre me mostré como una persona, muy clasista y pues eso les llamo la atención y me ayudo a ser aceptado en este grupo de amigos, además de que quien me introducía allí era, en ese momento el más adinerado de todo este combo, y pues bueno con todos ellos eran con quienes se hacían nuestros planes, todo era demasiado normal.
Con Pablo llevábamos cerca de 3 meses y medio siendo amigos, y pues claramente nuestra confianza seguía creciendo, y en el grupo me la estaba llevando muy bien y pues esto era bueno, aunque no soy de temores me daba un poco de miedo llegar a pensar que ellos, hubieran deseado mandarme al otro lado del mundo, pero no fue así compaginábamos mucho, pero había una chica en especial, y ella es alguien que quizás nunca salga de mi mente, su nombre era Laura, de una tés trigueña no muy alta, pero si un poco más que yo tenía un cabello crespo, de un negro muy oscuro su mirada y sus ojos podían hipnotizarme retóricamente hablando, se puede decir que me enamore de ella aunque no sé, no había química entre los dos aunque nos caíamos bien.

Otra persona que llego a ser protagonista en el resto de mi historia fue el gran Mauricio o Mao como le gustaba que le dijeran, quien fuese un tipo muy gallardo, el sí que inspiraba respeto, yo conservaba mi distancia, hablábamos poco así que no sabía mucho de él, pero sin duda alguna era alguien a quien todos admiraban, incluyendo al mismo Pablo, por ende también empecé a adquirir respeto hacia él. En total éramos casi 15 personas las que nos reuníamos en el coliseo de aquel pueblo, pero siempre se destacaban, Pablo, Mao y Jesús, este último para ese momento era quien más mal me caía, era demasiado prepotente extremadamente apresurado, y para nada premeditado, era sin duda alguna el más loco y excéntrico que había en todo el grupo por esto mismo era uno de los que más llamaban la atención. Siempre le demostré mi inconformidad con su actitud, por dichas razones no éramos muy amigos que digamos, pero esto en un tiempo llego a cambiar.

Además de las personas que conocí, también experimente muchas cosas, comencé a fumar, y a tomar y pues esto era duro a mi corta edad, lo bueno es que siempre conté con protección, y no había riesgo de que terminara tirado en un vallado, sin órganos y violado. En las clases más altas es donde más se presentan anomalías, conflictos de todo tipo y muchas cosas más, teniendo en cuenta de que yo no era de clase alta también tuve acceso al conocimiento y a las vivencias que el ser rico conllevaba.
Durante mucho tiempo, asumí que todo el dinero que ellos manejaban era regalado de sus padres, luego me entere el verdadero origen de todo lo que ellos tenían, un día en el que nos íbamos a reunir, como siempre en el coliseo me encontré con la sorpresa de que allí solo estaba Pablo, pensé quizás que había llegado demasiado temprano me senté al lado de él y empezamos a conversar muy normalmente, hablamos de muchas cosas estaba cayendo la tarde por eso Pablo, me dijo que nuestros amigos no iban a llegar y que por eso mejor hiciéramos un plan por nuestra cuenta. Yo acepte sin dar ningún pero, mientras íbamos caminando pensando que era lo que íbamos a hacer, quizás por la confianza que nos teníamos Pablo me dijo;
-       Ven Juan tu eres virgen?
Quede un momento callado, y lo mire un poco extraño y le dije;
-       Es en serio?
-       Ja no te asustes es solo, como por hacer tema.
Tímidamente le respondí que sí lo era, a lo que el respondió;
-       Bien, esta noche te vas a quedar en mi casa vamos a hacer una especie de pijama da con todos los del combo por eso no vinieron, no te preocupes que todo irá bien.
Insisto en que me sentí intimidado pero igual después de tanto tiempo le había cogido total confianza, por ende pedí permiso para quedarme en casa de Pablo, y sinceramente aunque lo imaginaba jamás pensé que podía llegar a pasar todo lo que paso aquel fin de semana.





"Fue imposible sacar tu recuerdo de mi mente...Fue imposible olvidar que algún día yo te quise..."

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